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Nuevas recomendaciones de la FDA sobre radiología pediátrica

TSID mostrando una radiografia 
Recientemente, la FDA norteamericana dio a conocer nuevas indicaciones sobre los estudios radiológicos pediátricos. Son recomendaciones no vinculantes, pero si orientativas para la industria y los profesionales sanitarios. Como no podría ser de otra forma se recomienda que las pruebas radiológicas se optimicen para usar la menor dosis de radiación necesaria (ALARA).

-La dosis correcta para el paciente correcto en el momento adecuado-

Se define a la población pediátrica desde el nacimiento hasta los 21 años. Sin embargo, la optimización de la calidad de la imagen y la dosis de radiación deben de depender más del tamaño del paciente que de su edad. Los pacientes más pequeños requieren menos radiación para obtener una imagen diagnóstica. Técnicamente, el grosor del cuerpo del paciente (la distancia que recorre una radiografía a través del cuerpo para crear la imagen) es la consideración más importante para realizar el estudio, no la edad.

En estas recomendaciones también se pide valorar otro tipo de pruebas, como ecografías o resonancia magnética, que no expongan al paciente a radiación ionizante. También evitar duplicidades de pruebas y un mayor control en clínicas dentalesEsperan que la industria tecnológica piense específicamente en pacientes pediátricos cuando diseñen sus equipos, garantizando que los niños estén expuestos a la dosis más baja necesaria para obtener la información necesaria. Se debe evitar la exposición innecesaria a la radiación pero no cuando pueda proporcionar información importante.

Se recomienda visitar webs como Image Gently Alliance (organización dedicada a reducir la exposición innecesaria a la radiación en pacientes pediátricos) o la de la Sociedad Americana de Tecnicos en Radiología, para obtener información acreditada y actualizada al respecto.

No debemos olvidar nunca que somos los técnicos los que realizamos la gran mayoría de estas pruebas, y que somos los responsables de aplicar estas y otras recomendaciones pensando siempre en el paciente y en obtener la mejor imagen que ayude al diagnostico y tratamiento de su enfermedad.

Para más información, pulsa AQUÍ

Publicación de la OMS sobre los riesgos de las radiaciones en pediatria

  La OMS (Organización Mundial de la Salud) ha publicado recientemente un nuevo documento sobre el riesgo de la utilización de las radiaciones en pediatría. Como ya sabemos es un tema muy importante y delicado, y que debe de ser conocido por todos nosotros y el resto de profesionales que intervienen en el proceso ya que la radiación para obtener imágenes en pacientes pediátricos permite salvar vidas, siendo a veces muy importante para diagnosticar enfermedades o lesiones. Es por ello que se deben de conocer sus riesgos y sus beneficios, valorando en cada caso cual es la decisión que se debe tomar en cada caso.

Para acceder a un documento-resumen (en castellano), pulsa AQUI
Para acceder al documento completo (en inglés), pulsa AQUI

Recomendaciones en pruebas radiológicas pediátricas

  Los radiólogos recomiendan que antes de prescribir o realizar a un niño una prueba que suponga exposición a la radiación se tenga en cuenta:
 1) Que la prueba esté indicada y justificada. La mejor manera de proteger a un niño es no haciendo lo que no es necesario hacer. Los beneficios esperados de una prueba deben superar siempre a los riesgos. La clave de una prueba radiológica es saber el porqué se hace. La forma más eficaz de disminuir la dosis de radiación que reciben los pacientes en exploraciones con RX es mejorar la justificación y optimización de las mismas, y se debería tener establecido un plan de acción para homogeneizar lo más posible las líneas a seguir en nuestro país.
 2) Optimizar el protocolo del estudio. Debe administrarse la menor dosis posible para obtener una imagen apta para el diagnóstico. Los niños tienen patologías diferentes, por tanto, las pruebas a realizar tienen que ser también diferentes.
 3) Realizar las pruebas garantizando la inmovilidad del paciente para evitar repeticiones. Por razones lógicas, los niños son pacientes más difíciles: se mueven en las pruebas, no colaboran… Los médicos y el personal técnico que trabajan con niños están más habituados a tratar con ellos y pueden facilitar esta tarea, ya que están muy entrenados y en raras ocasiones se recurre a anestesia o sedación, salvo en exploraciones de larga duración y que sean mínimamente invasivas.
 4) Utilizar, siempre que sea posible, pruebas que no requieran la exposición a radiación ionizante (ecografía, RM,..) .
 5) Empezar por las pruebas que suponen el menor riesgo para llegar al diagnóstico.
 6) Consultar al radiólogo ante cualquier duda. Debe potenciarse el contacto y la relación entre los pediatras, los radiólogos y los técnicos, estableciendo medios que faciliten de forma rápida y eficaz la comunicación.
 7) Realizar solo las proyecciones estrictamente necesarias.
 8) La protección radiológica del paciente en diagnóstico por imagen debe estar integrada dentro de las acciones de seguridad del paciente.

FUENTE: SERAM / REDACCION MEDICA
Para descargar las Recomendaciones en PDF, pulsa AQUI